Publicado: 3 de Mayo de 2017

La situación, la importancia de un modelo histórico ha obligado a la marca alemana a cuidar mucho todos y cada uno de los aspectos del nuevo modelo. No se trataba solamente de mejorar el Passat de la generación anterior. Había que hacer el mejor Passat de la historia, un coche de categoría superior para competir con los adversarios ya conocidos. Es decir, con el Ford Mondeo, Peugeot 508 u Opel Insignia, pero también para introducirse en el llamado segmento de gama alta dominado por los fabricantes alemanes de siempre: Audi, BMW y Mercedes.

En cualquier caso, el Passat cambia totalmente. Es un automóvil nuevo de pies a cabeza. Para ello, se construye sobre la plataforma MQB del grupo Volkswagen, la que se utiliza para el Audi A3, Seat León, Skoda Octavia o Volkswagen Golf. Más bajo y ancho, conserva prácticamente la misma longitud (4,76 metros), aunque a primera vista parezca más coche. En la versión berlina el maletero aumenta su capacidad en 21 litros para llegar a los 586, mientras que en el Variant (familiar) crece otros 47 litros para ofrecer unos excelentes 650 litros. Y todo con un peso menor, gracias a la nueva plataforma, del orden de los 85 kg. El diseño, muy cuidado, contribuye a crear esa percepción, con las ruedas situadas en las esquinas del coche y el parabrisas retrasado para otorgar más presencia al capó. El frontal luce una nueva parrilla de cuatro barras horizontales, con un aspecto elegante y deportivo.

Disponible desde el inicio con carrocería berlina y familiar (Variant), habrá quien afirme que se ha optado por un estilo continuista y seguramente estará en lo cierto. No hay revolución. Volkswagen nunca lo ha pretendido, pero hay que reconocerle un aire bastante más moderno, especialmente visto de frente. De este modo, mejora la presencia tecnológica gracias a los faros led de nuevo diseño (de serie a partir de la versión Sport) y a los faros traseros led de serie para todas las versiones. Así, su diseño lumínico resulta muy reconocible de noche, algo que gustará mucho a sus propietarios en un coche que parece haber subido de categoría. 

Tecnología y seguridad 

En el interior del nuevo Passat se respira calidad, elegancia en el diseño, con un nuevo salpicadero de estilo horizontal con las salidas del aire casi escondidas. El puesto de conducción está muy bien resuelto, cálido y funcional con un elemento estrella: el cuadro de instrumentos totalmente digital, que se puede configurar a gusto del conductor, heredado del Audi TT. Volkswagen lo llama Active Info Display y es de lo más avanzado del momento. Otras tecnologías son la pantalla de visualización frontal HUD (Head-up-Display) o la iluminación ambiental diseñada como una banda extremadamente plana.

Volkswagen quiere situarlo como una nueva referencia en tecnología útil, tanto al servicio del confort como de la seguridad. Para ello incorpora nuevos sistemas de asistencia, confort e infoentretenimiento. Algunas de estas tecnologías son, junto con las pantallas Active Info Display y Head-up-Display, sistemas como el Rear Seat Entertainment para tabletas, el Front Assist con el asistente de frenada de emergencia en ciudad y el reconocimiento de peatones, así como tres novedades mundiales: el Emergency Assist (que detiene el vehículo en caso de emergencia), el Trailer Assist (asistente de maniobras de remolque) y el nuevo sistema de asistencia en atascos.

La gama de motores tiene hasta diez variantes y arranca con el 1.4 TSI disponible con dos potencias: 125 CV, el motor de acceso, y 150 CV de la versión con el sistema de desactivación de cilindros (ACT). También en gasolina, hay un TSI de 180 CV, y dos motores 2.0 Turbo con 220 y 280 CV. La oferta en diésel empieza con un 1.6 TDI de 120 CV, y continúa con los fiables 2.0 TDI de 150, 190 y 240 CV, este último con tecnología de doble turbo y un consumo medio de sólo 5,3 litros. La reducción de peso y la mejora de la eficiencia de los motores ha permitido rebajar el consumo hasta en un 20% respecto al modelo anterior.