Publicado: 4 de Septiembre de 2017

 

ELMOTOR

El mejor Saab, en el peor momento

  • MARCOS BAEZA

Etiquetas: Automoción · Economía · Empresas · Industria · Saab

  

Rehabilitada la casa, toca amueblarla de nuevo. Después de perder un 60% de sus ventas por la crisis mundial y la bancarrota de su anterior propietario, General Motors, el porvenir de Saab parecía oscuro. Sin embargo, la marca tiene ya nuevo dueño -el grupo sueco Koenigsegg- y tras aplicar una profunda reestructuración afronta el lanzamiento del 9-5, su nueva berlina grande que debería servir de salvavidas para recuperar la senda del éxito.

Consciente de la importancia del momento, Saab se ha volcado para ofrecer su mejor producto de los últimos años. El próximo 9-5 ofrece la calidad de las berlinas de prestigio y sobresale por su originalidad estética, porque recoge muchos detalles inspirados en la industria aeronáutica que reflejan la tradición de la marca en la fabricación de aviones. Saldrá a la venta en primavera de 2010 y se situará como alternativa a los Audi A6, BMW Serie 5, Mercedes Clase E y Jaguar XF. Mide cinco metros de largo, aporta un interior amplio y refinado, y recoge una oferta mecánica y de equipamientos a la última. Todavía no hay precios, aunque Jan Ake Jonsson, director general de Saab, ha adelantado que “se situarán al nivel del Audi A6”, es decir, a partir de unos 37.000 euros.

El 9-5 de 2010 evoluciona el estilo aeronáutico de la marca y muestra un diseño genuino y con carácter. Las formas del techo y los cristales recuerdan a la cabina de un avión, y la línea de la parte trasera resulta similar a la del mítico 900 (1978-1998), uno de los iconos de la compañía. Las singularidades de Saab se aprecian también en el interior. Así, el botón o la llave para arrancar -según la versión- va situado junto a la palanca del cambio entre los dos asientos, lleva la instrumentación iluminada en verde y tiene unos mandos muy ergonómicos. El habitáculo resalta también por su amplitud y ofrece mucho espacio, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Y el maletero está a la altura: tiene 515 litros e incluye un práctico sistema de barras y raíles para sujetar el equipaje.

La mecánica destaca por su sofisticación e incluye cuatro motores turbo de buen rendimiento. Hay un 2.0 TiD turbodiésel (160 CV y 5,3 litros) y tres de gasolina, los 1.6T (180 CV y 7,6 litros), 2.0T Biopower (220 CV y 8,4 litros), que puede funcionar con etanol E85, y el potente 2.8T V6 (300 CV y 11,4 litros), que sólo se vende con cambio automático y tracción 4 – 4. Los demás vienen con cambio manual y tracción delantera, aunque pueden montar la caja automática, y el 2.0T está disponible también con 4 – 4. A final de 2010 llegará un 2.0 TTiD biturbo de 190 CV. La oferta se completa con una gran variedad de equipamientos avanzados, como control de velocidad con radar antichoque, suspensión electrónica, faros bixenon, climatizador trizona, proyección de información en el parabrisas y hasta una cámara que lee las señales de velocidad para evitar despistes y multas.

Aparte del 9-5, la nueva agenda de Saab incluye varios lanzamientos: el todoterreno deportivo 9-4X (final 2010), la carrocería familiar del 9-5 (inicio 2011) y la nueva berlina media 9-3 (final 2011). Con estos cuatro modelos, Jonsson espera llevar las ventas “hasta unas 120.000 unidades en 2012 o 2013”, que es lo que necesita Saab para dar beneficios. El acuerdo con el fabricante BAIC, que le abrirá a la marca las puertas de China (casi 10 millones de coches vendidos en 2008), será otra clave para recuperar la rentabilidad. Pero el 9-1, el familiar compacto tipo VW Golf que se estaba desarrollando, tendrá que esperar. Como señala el director de Saab, “la prioridad es rentabilizar los nuevos modelos y plantearse después ampliar la gama”.